jueves, 9 de febrero de 2012
Somos Primates » Los más listos de la clase
Un interesante artículo sobre inteligencia social.
Somos Primates » Los más listos de la clase
jueves, 26 de enero de 2012
Apuntes sobre la adolescencia (V)
Baja tolerancia a la frustración
Las frustraciones, especialmente las pequeñas contrariedades que son cotidianas y recurrentes, forman parte de la vida de todas las personas. Si no estamos preparados para soportar la emocionalidad negativa que nos generan estas adversidades diarias, estas nos harán daño continuamente y contaremos con pocos recursos con los que hacerles frente.
Las contrariedades diarias, biológicas, psicológicas y sociales, constituyen una parte importante de nuestro quehacer vital y la forma de manejarlas y enfrentarnos a ellas contribuirán a que tengamos un nivel emotivo adaptado, dentro de unos umbrales de felicidad aceptables. La mejor manera de desarrollar estas estrategias de enfrentamiento consiste en ir aumentando progresivamente la tolerancia a la frustración. Para ello, es preciso que, de forma paulatina, nuestros niños y adolescentes se vayan enfrentando a situaciones frustrantes cada vez de mayor calado.
Las frustraciones, especialmente las pequeñas contrariedades que son cotidianas y recurrentes, forman parte de la vida de todas las personas. Si no estamos preparados para soportar la emocionalidad negativa que nos generan estas adversidades diarias, estas nos harán daño continuamente y contaremos con pocos recursos con los que hacerles frente.
Las contrariedades diarias, biológicas, psicológicas y sociales, constituyen una parte importante de nuestro quehacer vital y la forma de manejarlas y enfrentarnos a ellas contribuirán a que tengamos un nivel emotivo adaptado, dentro de unos umbrales de felicidad aceptables. La mejor manera de desarrollar estas estrategias de enfrentamiento consiste en ir aumentando progresivamente la tolerancia a la frustración. Para ello, es preciso que, de forma paulatina, nuestros niños y adolescentes se vayan enfrentando a situaciones frustrantes cada vez de mayor calado.
Etiquetas:
adolescencia,
conducta,
convivencia,
educacion,
familia,
problemas de conducta,
psicologia,
salud mental
miércoles, 4 de enero de 2012
La religión en el sistema educativo y la ciencia en las iglesias
Como bien dice Pepe Rodriguez en su web el hecho religioso como acontecimiento histórico debe ser contemplado como elemento del curriculum, pero otra cosa es utilizar las clases como instrumento de adoctrinamiento en unas determinadas creencias totalmente irracionales, bien distintas del resto de las que se imparten en esos "templos" del saber que son o deberían ser los centros educativos.
A mi modo de ver, ciencia y religión son incompatibles. La religión actua sobre dogmas, creencias irracionales obligadas que no están basadas en la evidencia; se trata de una forma de pensar totalmente dicotómica, o es negro o es blanco, o se tiene fe o no se tiene. Por el contrario, la ciencia se basa en evidencias, en hechos demostrables. La incertidumbre y la probabilidad son los instrumentos básicos del conocimiento científico. Es un saber probabilístico, donde no existe ni el blanco ni el negro, sino posibilidades de grises.
Por ello, la religión siempre es la misma y se basa en libros sagrados inmutables. La ciencia avanza debido a que sus libros siempre son superados según aumentan los conocimientos.
Reproduzco a continuación una irónica propuesta para que, de la misma forma que la religión se ha introducido de manera alevosa en los centros educativos, la ciencia pueda dejar constancia de sus teorías y conocimientos en las iglesias.
A mi modo de ver, ciencia y religión son incompatibles. La religión actua sobre dogmas, creencias irracionales obligadas que no están basadas en la evidencia; se trata de una forma de pensar totalmente dicotómica, o es negro o es blanco, o se tiene fe o no se tiene. Por el contrario, la ciencia se basa en evidencias, en hechos demostrables. La incertidumbre y la probabilidad son los instrumentos básicos del conocimiento científico. Es un saber probabilístico, donde no existe ni el blanco ni el negro, sino posibilidades de grises.
Por ello, la religión siempre es la misma y se basa en libros sagrados inmutables. La ciencia avanza debido a que sus libros siempre son superados según aumentan los conocimientos.
Reproduzco a continuación una irónica propuesta para que, de la misma forma que la religión se ha introducido de manera alevosa en los centros educativos, la ciencia pueda dejar constancia de sus teorías y conocimientos en las iglesias.
Etiquetas:
actitudes,
calidad,
Educación,
familia,
inteligencia,
religión,
rendimiento académico
martes, 13 de diciembre de 2011
Apuntes sobre la adolescencia (IV)
Infravaloración del
esfuerzo.
Hay
realmente un componente loable en la búsqueda del estado del bienestar en el
que están implicados todos y cada uno de los ciudadanos del mundo occidental.
El problema se produce cuando este bienestar se convierte en el estado de la
superabundancia, en la sociedad del hartazgo y el derroche.
Desde el momento en que
nacen nuestro niños están continuamente rodeados de cosas que obtienen per se, sin que tengan que hacer ni el
más mínimo mérito para conseguirlas. Desde pequeños están imbuidos de la idea
del derecho a la posesión, de no necesitar la realización de ningún tipo de
sacrificio personal para conseguir lo que desean. Los medios de comunicación, especialmente los
programas basura, las series rosa, los reality
shows de la televisión muestran que basta ser zafio, burdo, charlatán,
maleducado, etc., para conseguir el éxito social. En este contexto es difícil
persuadir a nuestros adolescentes de los beneficios del esfuerzo para el
desarrollo de las competencias sociales.
Etiquetas:
adolescencia,
conducta,
convivencia,
educacion,
familia,
problemas de conducta,
psicologia,
salud mental
lunes, 28 de noviembre de 2011
EL PROFESOR NO EDUCADOR
Acabo
de leer una reseña de un profesor de la comunidad de Madrid donde relata que
ante el exabrupto de un alumno impulsivo dominado por la tensión generada por
los recortes de personal en el sector educativo, respondió, como no podía ser
menos, con medidas educativas. La expresión del alumno fue: ¡voy a matar a Esperanza Aguirre! y el profesor reprendío severamente
dicha expresión y aprovechó la ocasión para dar una lección de convivencia, civismo,
moralidad y democracia.
Al
día siguiente, este mismo profesor comenta que tuvo que escuchar de boca de la
propia presidente de la comunidad madrileña la frase: “El Estado debe
limitarse a instruir a los alumnos porque ya les educa la familia”. El
profesor se planteaba que: “En vez de instruir, yo, funcionario docente
del Estado, coarté la libertad de este individuo y me dediqué a educar”.
Esta
forma de entender el proceso de enseñanza- aprendizaje, donde el proceso
puramente transmisivo de conocimientos es lo que realmente importa, no es exclusiva de este
personaje político cuyas declaraciones socavan, muchas veces, los cimientos de
la más elemental inteligencia. Lo más
siniestro del tema es cuando oímos a un profesor (yo personalmente lo he tenido
que escuchar cientos de veces) decir: “Yo
soy matemático y enseño matemáticas. Al niño que lo eduquen en su casa”. Sustituyamos matemático por físico, biólogo,
filósofo. etc., y tendremos un colectivo
(afortunadamente minoritario dentro del profesorado) que no se siente educador,
sino enseñante.
El
profesorado que así se percibe y actúa, replica en la enseñanza obligatoria,
los esquemas que imperan en la Universidad donde se formaron como especialistas
en su materia, pero donde nunca les prepararon para ejercer en la educación
pública que, a diferencia de la privada,
escolariza también al alumnado que
carece de las más elementales normas de
socialización y que provienen de contextos sociales deprimidos. ¿Cómo se puede decir
que un alumno de 12 o 13 años que acude a un centro público de enseñanza no
debe ser objeto de educación, sino sólo de instrucción?
Aparte
de otras consideraciones éticas, morales o puramente profesionales habría que
decir a estos profesores (y a su abanderada Esperanza Aguirre), que en la
actualidad, una máquina programada de las muchas que hoy existen en el mercado realizaría
el trabajo de transmisión de conocimientos mejor que cualquier profesor no
educador. La XXVI Semana Monográfica de la Educación, que se ha celebrado recientemente
en la sede madrileña de Fundación Santillana, se ha cerrado con una charla en la que
D. Javier Nadal, vicepresidente ejecutivo de la Fundación Telefónica dijo que: "La educación ha perdido el monopolio en la
transmisión de conocimientos y corre el riesgo de perder toda la relevancia".
Nadal opina que, por primera vez en la historia, el sistema educativo no
responde a la realidad de su tiempo. "Ya
no tiene sentido formar sólo en contenidos. Nuestro mundo va a cambiar tanto en
los próximos 30 años que las aptitudes serán lo único que quede de su
aprendizaje".
Quizás
sea este un análisis excesivamente simplista y realmente creo que al
profesorado le queda mucho más que trabajar las aptitudes en clase. La
socialización es un proceso mucho más complejo y por ello es una tarea difícil
y a la vez recompensante en la que debemos estar implicados todos. Hasta los políticos.
Etiquetas:
calidad,
conducta,
convivencia,
Educación,
familia,
profesorado,
rendimiento académico
Suscribirse a:
Entradas (Atom)