miércoles, 5 de septiembre de 2012

Precursores animales de la conducta prosocial

Demuestran con monos la importancia histórica de la reciprocidad
 
"Lo prosocial se define como una motivación para ayudar a los demás, independientemente de los beneficios que se puedan obtener a cambio"
Tomado de ECOticias.com / Red / Agencias, 05/09/2012, 
Investigadores de la Universidad de Emory han determinado que los monos pueden obtener ventajas de un intercambio recíproco de favores sin necesidad de llevar un registro exacto de los favores pasados. Los hallazgos de Malini Suchak, estudiante de postgrado, y el profesor Frans de Waal, profesor de Psicología de Emory, han sido publicados en 'PNAS'.
   "Lo prosocial se define como una motivación para ayudar a los demás, independientemente de los beneficios que se puedan obtener a cambio", explica Suchak, quien apunta que, en el estudio, "se utilizó una prueba de opción prosocial para estudiar si la reciprocidad directa podría promover la generosidad entre monos capuchinos marrones. Un mono estaba dispuesto a hacer un favor si había otro mono para elegir, y nos pareció que los monos se volvieron aún más prosociales si podían alternarse y ayudarse mutuamente. No se encontró ninguna evidencia de que los monos prestaran mucha atención a las elecciones pasadas, por lo que fueron prosociales independientemente de lo que otro mono había hecho anteriormente".

martes, 4 de septiembre de 2012

La educación prohibida

Esta es una película que todo profesional de la educación debería ver y sacar sus propias conclusiones sobre el trabajo que está realizando en clase con sus alumnos. Muy interesante.
Para ver la película pinchad aquí

domingo, 8 de julio de 2012

Hundimiento moral

     Una de las condiciones esenciales para poseer una buena salud mental es, según Albert Ellis, la aceptación de la incertidumbre. Si nos creemos ciegamente los tres principios que nombra el profesor José María Ruiz Vargas: 1) el mundo en el que vivimos es un lugar seguro y las personas que nos rodean son buenas y generosas; 2) nosotros somos personas competentes, honestas y buenas, y 3) todo lo que sucede en este mundo tiene un sentido, seguramente nuestro mundo mental se encontrará en continuo desequilibrio incluyendo, por supuesto nuestro armazón emocional. Habría que añadir otras distorsiones cognitivas tales como la falacia de la justicia universal, la abstracción selectiva, la falacia de control y otros muchos mecanismos que descontrolan nuestro sistema cognitivo.
     Ante la desfachatez y la poquísima vergúenza en el mentir sistemático, en la manipulación, en la falta de decoro y, como dice el profesor Ruiz Vargas, el "todo vale" de políticos, banqueros, periodistas corruptos y demas gente de mal vivir, que corroen cotidianamente el pensar y el conocer del pueblo, más vale que nos vayamos vacunando ante este miedo, desánimo y hundimiento moral que nos quieren provocar.

Para leer el artículo completo del profesor Ruiz Vargas, pinchad aquí

martes, 12 de junio de 2012

¿Qué podemos aprender de la depresión de los monos y la ansiedad de los perros?


Muchas personas piensan y siguen actuando como si Charles Darwin no hubiese existido nunca. El refugio urbanita donde el humano se esconde hace que parezca que la naturaleza sea algo distante, lejano, que no nos incumbe en modo alguno. Alguna excursión a un parque natural,  ver un documental de la 2 o llevar al niño a una granja escuela parece ser suficiente en una gran mayoría de personas para mantener ese contacto primitivo que, a veces, nos pide el cuerpo, como una llamada imperiosa a nuestros orígenes.
El desarrollo de ciencias actuales como la biogenética, los avances de la tecnología que nos permiten seguir el camino de indicadores moleculares a través de los individuos y las especies, como por ejemplo el ADN mitocondrial, no hace otra cosa que confirmar, cada vez con mayor fuerza, que somos parientes muy próximos de los animales, especialmente de los primates y que compartimos un porcentaje genético  altísimo con  los chimpancés, nuestros primos, por llamarlos de alguna manera.
Por todo ello me asombra sobremanera que algunas investigaciones, como la noticia que adjunto, levante auténticas polvaredas como si  fuesen novedades o primicias de inusitado valor. A ver si nos enteramos de una vez por todas: el mundo cognitivo y emocional de los humanos no surge de la nada (por mucho que lo pretendan las distintas religiones que quieren hacer del humano un demiurgo formado a imagen y semejanza de los dioses). La mayor parte de las funciones cognitivas y emotivas de los humanos tienen una función precursora en los animales próximos a nosotros, evolutivamente hablando.  La Etología y la Veterinaria cada vez aportan más a la Psicología y a la Medicina.
Y aunque la burbuja urbana nos aísle del mundo natural, seguimos por ahora respirando aire, y el oxígeno lo producen las plantas y las plantas necesitan suelo y agua, aunque muchos por codicia y otros por desidia pretendan edificar todo el suelo disponible destruyendo los sistemas naturales que nos mantienen vivos.

Para leer la noticia a la que hago referencia, pinchad aquí

martes, 29 de mayo de 2012

Nada nuevo bajo el sol

TOCA DESAPRENDER  
 En este artículo del diario de Sevilla se hace alusión a un nuevo modelo de conducta desafiante y agresiva que, según José Chamizo, defensor del pueblo de Andalucia,  consiste en la aparición de una actitud violenta hacia los padres debido a que los padres no pueden seguir manteniendo el alto nivel de consumo de estos niños y adolescentes.
    No es nada nuevo, excepto en el aumento progresivo de la prevalencia de este tipo de trastornos, cuyo origen se encuentra en una deficiente socialización, en una educación superpermisiva y superprotectora donde el desarrollo de valores tan decisivos en la formación de una personalidad equilibrada como son la demora en las gratificaciones y la tolerancia a la frustración están muy alejadas de los objetivos de formación familiar, escolar y social.
   El síndrome del miedo al NO, el sometimiento al menor para evitar el conflicto y la dejación del papel de adulto que debe regir la relación del padre con el hijo son las pautas de actuación familiar negligente que conducen a estas situaciones que, desgraciadamente, no son nada nuevas. En las últimas jornadas de Psicología y Psiquiatría del Campo de Gibraltar que tuvieron lugar en Algeciras en fechas recientes, un compañero estableció, con cierta sorna, el SIP, síndrome de inmadurez parental. Yo me atrevería a ampliar el concepto y propondría el SHS, síndrome de Homer Simpson, para hacer más plástica esta figura y conocer bien de que estamos hablando.

Para leer el artículo, pinchad aquí

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