Broma en clase de Mates
https://www.youtube.com/watch?v=Z9NQatne0xg
lunes, 10 de abril de 2017
PERSONAJES DE MI ENTORNO
Por su aspecto no podrían
tener más allá de veintipocos años. Estaban delante de mí en el mostrador de la
tienda de motos. Yo iba a abonar la reparación de mi veterana Honda que habían
hecho en el taller. El atuendo de ambos era de lo más tropical: camiseta de
tirantes con diseño de dibujos electrizantes y bermudas de colores chillones
portaba él; leggins ceñidos de color
oscuro y camisetita brillante ajustada llevaba ella, con un enorme moño en la
cabeza al estilo Emy Winehouse que aumentaba en extremo su corporeidad.
Me llamó la atención una
cadena de oro que con profundo orgullo mostraba el chico. Podíamos decir que
con su brillo iluminaba todo el recinto. El grosor de la misma era tal que
podría servir para el fondeo de una embarcación de 10 toneladas de
desplazamiento, creo. Yo esperaba que al volverse podría ver la efigie de
Camarón en bajorrelieve, como ya había visto en diversas ocasiones, pero hete
aquí mi sorpresa cuando al girarse el chico media vuelta, un enorme corazón dorado
lucía en el pecho del susodicho y en el centro del mismo, ¡oh, amor! figuraba una
fotografía de ambos rodeados de una cenefa vegetal labrada en el dorado,
presumiblemente de laurel olímpico.
Debido a
la cercanía no pude evitar oír parte de la conversación con el dependiente que
trataba sobre la compra de una moto. Una vez elegido modelo y color, el
responsable de la tienda preguntó a nombre de quién estaría el vehículo.
Decidieron que la propietaria iba a ser ella. Seguidamente les preguntó, lógicamente,
como iban abonar la compra. Sin ningún género de dudas él chico contesto que en
dinero contante y sonante y acto seguido saco del bolsillo un fajo de billetes
los cuales comenzaron a volar velozmente de sus manos al dependiente, que iba clasificando y contando
adecuadamente; billetes de 50 y 100
euros corrían sin miramiento por
el mostrador ante mi vista estupefacta, poco acostumbrada a tales cantidades de
dinero.
Una vez
resuelta la compra, ella pide que le entreguen la moto cuanto antes ya que al
día siguiente era el cumpleaños de su hijo (¿cuál sería su edad si ella
aparentemente era extremadamente joven?) y lo quería celebrar dándole un paseo en la moto.
¡Qué
precocidad! ¡Qué dominio! ¡Qué control de las situaciones! ¡Luego dicen que los
jóvenes no saben buscarse la vida! Tomad ejemplo de estas dos personas que, con
total seguridad, consiguen sus objetivos con sumo esfuerzo, honradez,
dedicación, sacrificio y entrega. ¿O quizá me estoy equivocando y la película
es otra?
Algunas citas sobre educación
Nunca
consideres el estudio como una obligación, sino como una oportunidad para
penetrar en el bello y maravilloso mundo del saber.
Dime y lo
olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo.
El maestro
que intenta enseñar sin inspirar en el alumno el deseo de aprender está
tratando de forjar un hierro frío.
Con mis
maestros he aprendido mucho; con mis colegas, más; con mis alumnos todavía más.
Por la
ignorancia se desciende a la servidumbre, por la educación se asciende a la
libertad.
La verdadera
educación consiste en obtener lo mejor de uno mismo. ¿Qué otro libro se puede
estudiar mejor que el de la Humanidad?
El
aprendizaje es un simple apéndice de nosotros mismos; dondequiera que estemos,
está también nuestro aprendizaje.
Si quieres
aprender, enseña.
La educación
es el pasaporte hacia el futuro, el mañana pertenece a aquellos que se preparan
para él en el día de hoy.
Lo que el
maestro es, es más importante que lo que enseña.
Educación es
lo que la mayoría recibe, muchos transmiten y pocos tienen.
¿Cómo es
que, siendo tan inteligentes los niños, son tan estúpidos la mayor parte de los
hombres? Debe ser fruto de la educación.
Educación es
lo que queda después de olvidar lo que se ha aprendido en la escuela.
Educar a un
niño no es hacerle aprender algo que no sabía, sino hacer de él alguien que no
existía.
Suspendí mi
educación cuando tuve que ir al colegio.
La educación
es el arma más poderosa para cambiar el mundo.
El porvenir
está en manos del maestro de escuela.
John Cleese
Ever Garrisson
jueves, 26 de mayo de 2016
Dichos marineros
Refranes marineros españoles
“A
mucho viento, poca vela”
Todo tripulante de un velero tiene que estar
dispuesto a usar velas de menor tamaño y mayor resistencia cuando arrecian los
vientos: para eso están las trinquetas, tormentines, capas, etc. Además debe
reducir el plano vélico de las velas principales tomando rizos o con los enrolladores.
Así evitará la excesiva escora, las guiñadas y las salidas del rumbo.
“Donde
hay patrón no manda marinero”
El mar es lugar de hombres libres, pero no de demócratas
(Paul Valery). Las decisiones de un capitán no son discutibles, han de ser
obedecidas. La convivencia en el ambiente hostil del mar y en el reducido
espacio de un barco corre peligro de convertirse en un foco de violencia y la
estructura disciplinaria ha de ser necesariamente rígida. En una situación de
peligro no se puede votar por mayoría si
se vira por avante, que derrota hay que seguir o si se ha de abandonar la
embarcación y cómo hacerlo.
“A
barco nuevo, capitán viejo”
Por mucho que estudies, la sabiduría en el mar te la
da la experiencia. Años y años, milla tras milla, van configurando un pozo de
saber que llevan a actuar de forma correcta y calmada ante circunstancias
adversas.
“Mucho
barco para tan poco marinero”
La experiencia se
adquiere poco a poco y no se debe abarcar más de lo que se pueda controlar. En
el mar esto lo marca, entre otras cosas, la eslora y la manga del barco, lo
complicado de las maniobras a realizar y la diferencia entre navegación costera
y la oceánica.
“Ningún
mar en calma hizo al marinero experto”
La sabiduría que surge cuando se solucionan los
problemas y las adversidades en el mar es lo que hace que el marinero afronte
las mayores dificultades con un cierto grado de seguridad. Aunque Joseph Conrad
decía que hay que llevar siempre un saludable nivel de incertidumbre en la mar,
creemos que a más experiencia más posibilidades de éxito en las contrariedades.
Todos estos refranes pueden tener aplicación
práctica en tierra. Invitamos al lector a que busque sus aplicaciones y
significados para su vida diaria.
Supersticiones en el mar
Las
supersticiones en el mar
Corría el siglo XVIII y
en el mar Mediterráneo Inglaterra había conseguido una nueva base donde
establecer un puerto seguro para su flota: la isla de Menorca, especialmente el
puerto de Mahón. De hecho estuvo bajo la soberanía británica desde 1708 en que
fue conquistada durante la Guerra de Sucesión Española, hasta el tratado de
Amiens de 1802 en que volvió a ser posesión de España.
En este entorno sitúa
la acción de su novela Capitán de Mar y Guerra, el renombrado autor Patrick
O´Brian, en la que narra, con proverbial maestría y conocimiento del entorno
marinero, las aventuras del capitán Jack Aubrey y su inseparable amigo y médico
de a bordo, Stephen Maturin.
De la lectura de esta
novela, que forma parte de una saga completa de temas marineros y que
constituye una lectura de obligado cumplimiento para los amantes del mar, los
barcos y la Historia, me llamó mucho la atención la descripción de un caso
grave de acoso social hacia uno de los marineros por la actitud negativa del resto
de la tripulación, conducta basada en creencias falsas y supersticiones.
El doctor Maturin
encuentra que uno de los marineros de la goleta Sophie, donde prestaba servicio
al mando del capitán Aubrey, estaba al borde de la inanición ya que el resto de
los marineros no solo le negaban el contacto y el saludo, sino que incluso
llegaron a quitarle la comida. Al parecer, en el curso de una de las abundantes
borracheras que se producían al llegar a puerto, el desdichado marinero llegó a
confesar que antes de embarcarse era un comepecados.
El comepecados era una
persona, generalmente un mendigo, que mediante rituales de comida y bebida, la
mayoría de las veces consumiendo una pieza de pan y una jarra de cerveza
colocadas sobre el pecho de un recién fallecido, absorbía los pecados del
muerto y así este podía descansar en paz. Al finalizar recibía un puñado de
peniques de propina. En buena lógica, al cabo del tiempo, estas personas
acumulaban tal cantidad de pecados que no hacían muy recomendable el trato con
ellos. De ahí el rechazo social.
Otro ejemplo de rechazo
supersticioso, esta vez de una persona considerada gafe, podemos verlo en la
versión cinematográfica de su libro Master and Commander, donde un guardia
marina llega incluso al suicidio ante el acoso y boicot social que sufre a
bordo de su barco por parte de la tripulación.
Las supersticiones y
falsas creencias marineras llegan a ser de tal calibre que invaden muchas veces
el campo de las religiones. En nuestros días y latitudes es posible ver, a
veces, en las lanchas rápidas que se dedican al contrabando de tabaco o drogas
una pequeña imagen o medallas de la virgen del Carmen, patrona del mar, supongo
que buscando la protección de los propios contrabandistas y el correspondiente
alijo ante las autoridades marítimas que los persiguen. Lo paradójico es que
resulta ser la misma patrona protectora para ambos bandos. ¡Qué dilema!
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